Así es, uno de esos vigilantes con su moderna lamparita que "alumbra" para (tratar de) inhibir a quienes están teniendo acción, se acercó a mí, mientras un chavo con sus calzones blancos, de unos veintipocos, me la estaba mamando bien rico, y me dijo: "Cámbiate y retírate". Así es, el "mandamás" me esperó a que me abrochará mi chaleco y ajustara mi pantalón para salir.
Y es que pude haberle preguntado, grabar toda la situación, por qué me estaba corriendo pero la verdad, me dio flojera sobre todo porque ya llevaba como casi dos horas ahí metido sin tener mucha acción que digamos, así que con mi verga semiparada baje los escalones para dirigirme a la salida, claro con la compañía de este seguro gay de clóset.
Y es que estábamos sentados, besándonos, fajándonos, mientras nos iluminaba uno de esas lámparas de antaño, hasta la última butaca de la parte de arriba, para quien no conozca este el Cine Savoy que ya se ve se está cayendo a pedazos, les diré que tiene dos salas, una buga, que se encuentra entrando y la otra, en el piso de arriba.
La única diferencia es la temática de las pelis, cuando en la de abajo te muestran a hombres cogiéndose a mujeres, en la de unos metros arriba, son sólo hombres los que aparecen en pantalla, pero seamos honestos, nadie va a ver los largometrajes, es lo que menos interesa.
El 99% de los que asisten o van a que se las mamen, o van a coger, a jalársela mientras ven a los tipos de al lado, o a mamarla, esa es la verdad; pero ante esto, los dos "vigilantes" que se creen los dueños de este "obscuro palacio", si ven algo "raro" te empiezan a alumbrar para que pares y no sigas.
Y es así, porque a todos los que van, les atrae más lo clandestino, en plan obscuro y si los alumbras se espantan y se echan a correr y de esto, se aprovechan los tipos, que seguramente no han de coger, para la cara que se cargan.
Y no sólo ellos sino me he enterado de algunos casos de robos en la parte de abajo, se aprovechan de lo horny que andamos y las manos largas están a la orden del día.
Con esto, reflexioné que ya basta de estar asistiendo a estos lugares de mala muerte, con asientos en la estado, con los baños sin agua, y a aparte en los cuales se te trata mal, y es en serio, nosotros damos dinero, ¿por qué no dejamos de ir a estos sitios?, no importa si pagamos $50, lo que vale el boleto, o más, o menos. ¿Realmente la calentura no nos lleva a ir a otros lugares más ricos?
Finalmente lo que yo doy en la taquilla, lo usa para comer a los que trabajan ahí, espero que reflexionemos y vayamos a sitios igual de calientes pero con una mejor actitud para poder coger, mamar o jalárnosla a gusto.

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